El 100% de los hijos e hijas de maltratadores tiene secuelas como consecuencia de la violencia ejercida por su padre

11 diciembre, 2020

FUENTE: Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas

La Editorial Comares publica el libro “Violencia de Género en Hijas e Hijos de maltratadores” de Nuria Varela. Un estudio realizado en la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas durante el año 2019 en el que a través de una metodología mixta tiene por objetivo analizar qué consecuencias tiene la violencia de género de generación en generación. La investigación está fundamentada en un estudio cuantitativo -basado en 509 cuestionarios de víctimas de violencia de género-, y un estudio cualitativo -realizado sobre 12 entrevistas a personas adultas que durante su infancia vivieron violencia de género en el seno de su familia, hijas e hijos de maltratadores-.

Los resultados son concluyentes: El 100% de los hijos e hijas de maltratadores tiene secuelas como consecuencia de la violencia ejercida por su padre. El 43% de las víctimas de violencia de género son hijas de padre maltratador, cifra que se eleva hasta el 63% en el caso de los maltratadores. En su mayoría, secuelas tanto psicológicas como físicas (trastornos de sueño y de alimentación, así como problemas de memoria). Estas son algunas de las conclusiones del estudio que analiza cómo se aprende la violencia, cómo pasa de generación en generación y qué consecuencias vitales tiene para los menores crecer con un padre maltratador.


Si la violencia de género, su conceptualización y el trabajo para eliminarla, ha sido sorprendentemente tardío en el ámbito legislativo tanto internacional como nacional, la violencia que sufren los hijos y las hijas de los maltratadores, aún ha sufrido mayor retraso. Actualmente, los trabajos de investigación no solo se centran en el daño que sufren las hijas y los hijos de los maltratadores en las familias que existe violencia de género, sino también en cómo los menores son al mismo tiempo, instrumento de control y transmisor ideológico. Es, en esta línea de trabajo, en la que se inserta este estudio que pretende aportar recomendaciones y reflexiones, a través del relato ya adulto de estos niños y niñas, para que las sociedades democráticas del siglo XXI se atrevan a erradicar la violencia de género.