La Audiencia de Navarra condena a tres años de prisión a dos miembros de La Manada por grabar la violación de sanfermines

21 noviembre, 2019

FUENTE: EL PAIS

La Sección Segunda de la Audiencia de Navarra ha condenado a tres años y tres meses de prisión y 5.670 euros de multa a dos de los integrantes de La Manada. Los magistrados consideran a Antonio Manuel Guerrero y Alfonso Jesús Cabezuelo autores de un delito contra la intimidad. Grabaron siete vídeos y realizaron dos fotografías de la violación grupal continuada perpetrada por ellos y por los otros tres procesados el 7 de julio de 2016 en Pamplona.

En la sentencia, contra la que cabe recurso, los magistrados imponen a los dos condenados la máxima pena de prisión solicitada por las acusaciones —la particular, ejercida por la víctima, y las dos populares, ejercitadas por el Gobierno de Navarra y el Ayuntamiento de Pamplona—, y la mayor multa reclamada.

Los jueces han absuelto a los otros tres encausados. Consideran que el delito se consumó de manera instantánea con las grabaciones y la toma de dos fotografías sin que ellos “aportaran nada causalmente relevante para la consumación” del delito. “No aportaron ninguna colaboración objetiva y causal, eficazmente dirigida a la consumación del delito expresado”, señala el fallo, según la nota distribuida por el TSJN.

Cuatro de los cinco miembros de La Manada se enfrentan esta semana en Córdoba a otro juicio por un presunto abuso sexual contra una joven de Pozoblanco, dos meses antes de la agresión en sanfermines. También en este caso grabaron con móviles. De hecho, esa grabación con los tocamientos en el pecho a la joven, que tenía 21 años cuando ocurrió todo, estaba en los teléfonos que les revisaron en Pamplona. Su hallazgo motivó la apertura de este nuevo caso. Ángel Boza, el quinto miembro de La Manada que no viajó hasta Pozoblanco el 1 de mayo, sí estaba en uno de los chats a los que enviaron el vídeo y declaró como testigo.

El abogado de La Manada, Agustín Martínez Becerra, ha adelantado a este diario que va a recurrir y considera el fallo como un ejemplo de que “se están cebando” con sus defendidos, informa Eva Sáiz. El letrado, visiblemente contrariado, estaba leyendo la sentencia a las puertas de la sala en el juzgado de Córdoba. Sus defendidos han conocido el contenido del fallo al llegar a la sala. Han pedido un receso para hablar con su abogado.

La decisión de la Audiencia de Navarra llega en un momento delicado para sus defendidos. Precisamente es el vídeo que grabaron de los tocamientos a la víctima de Pozoblanco la prueba principal sobre la que se basa la acusación y los delitos que se imputan a La Manada. Una prueba cuya nulidad solicitó su abogado al comienzo del juicio y sobre la que el juez decidirá en la sentencia.

El pasado julio, el Supremo condenó a los cinco acusados como autores de un delito continuado de violación a 15 años de prisión. A Antonio Manuel Guerrero, guardia civil de profesión, le impuso dos años más por un delito de robo con intimidación. El Supremo revocó la sentencia que había dictado la Sala de lo Civil y Penal del TSJN, que en diciembre de 2018 había confirmado la condena impuesta en abril de ese año por la Sección Segunda de la Audiencia a los cinco procesados a nueve años de prisión por un delito continuado de abuso sexual con prevalimiento. Los primeros pronunciamientos judiciales en este caso provocaron amplias movilizaciones en distintos puntos de España contra las decisiones judiciales, al grito de “No es abuso, es violación”.

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Navarra estimó en su primera sentencia en parte los recursos de dos de las acusaciones en lo concerniente al delito contra la intimidad. Ordenó a la Sección Segunda de la Audiencia una nueva sentencia sobre este delito. La deliberación y fallo tuvo lugar el pasado 29 de octubre.

La Audiencia de Navarra ha tenido en cuenta las conclusiones del juicio de noviembre de 2017. Entonces, la fiscal solicitó para los cinco acusados una pena de dos años y 10 meses de prisión y una multa de 5.409 euros por un delito contra la intimidad. Las defensas de los cinco acusados abogaron por la absolución.

 “Ánimo de dejar constancia” de la violación

Durante la violación grupal perpetrada en un portal de la calle Paulino Caballero de Pamplona la madrugada de sanfermines de 2016, Antonio Manuel Guerrero grabó seis vídeos y realizó dos fotografías con su teléfono. El exsoldado Alfonso Jesús Cabezuelo grabó también con su móvil. Los tres magistrados coinciden en que las grabaciones y las dos fotografías se tomaron “con el ánimo de captar y dejar constancia de los actos de naturaleza sexual” realizados sobre la víctima. Y se hizo “sin que esta prestara de forma expresa o tácita su asentimiento a que se realizaran las grabaciones ni a que se tomaran las fotos”.Se adhiere a los criterios de 

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