Los Mossos concluyen que la explosión de Premià fue un crimen machista

El informe pericial que los Mossos d’Esquadra han elaborado sobre la explosión de Premià de Mar -que causó la muerte de una mujer el mismo día del siniestro, el 18 de septiembre- concluye que esta fue provocada, según ha podido saber EL PERIÓDICO en primicia. El documento ya ha sido remitido al juzgado de Mataró que instruye el caso y este a su vez, a la luz de la nueva información, ha trasladado la investigación al juzgado de violencia sobre la mujer de la capital del Maresme. Los investigadores policiales han encontrado evidencias de que la tubería de gas que iba a la caldera fue manipulada para provocar la fuga a partir de la cual se originó la explosión.

El principal sospechoso para los policías es el compañero sentimental de la mujer fallecida. Este hombre, José María (Chema), también terminó muriendo dos semanas más tarde debido a las heridas que sufrió durante la deflagración. Por este motivo, la vía penal de esta investigación queda agotada.

Con el resultado de este informe se corrobora algo que el entorno de conocidos tanto de María José, la víctima, como de Chema, el sospechoso, ya apuntaron desde el primer momento: podía tratarse de un crimen machista. Una sospecha que avanzó EL PERIÓDICO en exclusiva el pasado 3 de octubre ante la solidez de los testimonios y que ahora se ha visto confirmada policialmente. Judicialmente, no obstante, el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC), a través de un comunicado, ha subrayado que a pesar de estos indicios la investigación no se da por concluida y, por lo tanto, insiste en que no hay todavía “ninguna certeza”.

FALLECE EL SOSPECHOSO

Con la muerte de Chema antes de ser interrogado se desvaneció el camino más corto para averiguar si la etiología de la explosión era accidental o provocada. Tampoco había ayudado a acreditar las habladurías que circulaban por Premià el resultado de la autopsia practicada a la mujer, dado que no halló ninguna señal de violencia previa al estallido.

Todo quedó en manos de la inspección ocular técnicopolicial (IOTP) que la policía científica de los Mossos, con la ayuda de los Bombers de la Generalitat, realizaron en el interior del domicilio que María José compartía con Chema. Esta evaluación es la que ha hallado la tubería de gas perforada deliberadamente y sostiene que tuvo que ser Chema quien lo hizo.

De la explosión de este bloque de Premià, que además de cobrarse las vidas de María José y Chema dejó heridas a 17 personas (todas ya con el alta médica) y mantiene desalojadas a 36 familias, queda para el recuerdo la imagen de un hombre desnudo colgado en la cornisa de un segundo piso. Desde los balcones contiguos, los vecinos grabaron vídeos mientras le pedían que resistiera. El hombre era Chema, el compañero de María José, que falleció dos semanas después y que ahora se perfila como el presunto asesino de la mujer.

Los equipos de emergencia lo trasladaron al hospital del Vall d’Hebron de Barcelona y el primer parte, un 30% de su superficie corporal quemada, era grave. Sobre todo porque Chema sufrió quemaduras internas después de inhalar aire tan caliente que lo abrasó por dentro. Por eso fue sedado desde el primer instante y resultó imposible someterlo a un interrogatorio que algunas fuentes policiales sostienen que lo habría desenmascarado “con toda probabilidad”. Falleció el 2 de octubre.

ULTIMÁTUM DE MARÍA JOSÉ

Algunas compañeras de María José, empleadas como ella en un Sorli Discau, aseguraron a los policías que la mujer había afirmado los días anteriores al suceso que le había dado un ultimátum a Chema. Quería que se fuera de casa porque la relación se había deteriorado y quería romper con él.

Estas y otras declaraciones dispararon los rumores en Premià, donde algunos vecinos de los fallecidos hablan de discusiones y gritos frecuentes en el domicilio. Estos rumores que desde el comienzo alertaron a los investigadores han sido finalmente contrastados por el análisis de los peritos policiales.

 

Fuente: EL periódico