La violencia de género provoca 43 mujeres heridas al día en España

Cuando Sara llegó a la comisaría aún tenía la herida y la abrasión roja que la plancha lanzada un rato antes por su marido había dejado cerca de su frente. Los seis años de palizas, las noches nunca terminadas de miedo e incluso un ingreso antiguo en el hospital madrileño de La Paz se resumieron en un instante de vuelo, el de aquel obús doméstico en busca de muerte que falló por poco. Pero, por una vez, la herida fue una buena noticia: era una prueba.

La denuncia policial, el parte médico y el auto judicial de después le concedieron a Sara una orden de protección, y al universo de la violencia de género un alimento para la estadística. O sea, un poco de luz en medio de la oscuridad que jamás se denuncia. Un 20% de luz.

Y es que Sara, que denunció su espanto en mayo de 2014, es 43 Saras. Porque 43 mujeres obtienen medidas de protección cada día en España por haber sufrido lesiones de su maltratador.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) cuenta que durante 2015, del total de infracciones penales imputadas por violencia de género, se registraron en los juzgados españoles 30.990 delitos y 1.138 faltas. De los primeros, según los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), algo más de la mitad, 15.900 (el 53,5%), fueron relativos a lesiones. Es decir, una media de 43 víctimas al día.

Y, dado que el número medio de infracciones penales por imputado fue de 1,2, prácticamente estamos hablando de una mujer por agresión con lesiones. O un maltratador por víctima lesionada. Es decir, 43 mujeres heridas y 43 agresores al día en España.

«Y eso es sólo el 20% de una parte de la realidad, porque el INE toma los casos en los que ya se ha dictado algún tipo de medida de protección, que tampoco ocurre en todos los casos que llegan a los juzgados. Los estudios indican que el 80% de las mujeres maltratadas por la violencia de género no denuncia. Si la media de denuncias al año es de 120.000, o sea, más de 320 al día, la cifra real de mujeres heridas cada día supera el millar».

Habla Miguel Lorente, que no sólo fue el responsable de algunos de esos estudios durante la legislaturas en que ocupó la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, sino que es médico forense y ha tratado a centenares de víctimas. «Muchas veces, la lesión que se denuncia es la última de otras anteriores que no se denunciaron. ‘Bueno, ésas ya las he perdonado’, te dicen las mujeres. Ves un hematoma reciente junto a otro verdoso que corresponde a golpes de hace ocho días y a otro amarillento de hace dos semanas… Estamos ante episodios repetidos, ante una violencia mantenida».

El rosario de lesiones que sujeta la estadística del INE y del CGPJ está compuesto de hematomas, arañazos, fracturas de costillas y algo que llega al 15% de los casos cuando se habla de violencia machista, no de otras violencias: la rotura del tímpano. «Es una lesión típica del bofetón. Y hay que imaginar la fuerza con la que se propina para reventar ese órgano», reflexiona el forense Miguel Lorente.

A Isabel no le sirvieron de mucho las cicatrices de las cuchilladas que su marido le inyectó en la cabeza. Eran demasiado viejas para la denuncia que ella presentó por las heridas de la última paliza una tarde del año pasado. Aquellos surcos arados por el poder se habían hecho mayores porque estaban en el cuero cabelludo, escondidos bajo el pelo de Isabel, una mujer ilesa ante los ojos de los vecinos en cuanto se secó las hemorragias.

Lorente: «La localización habitual de las lesiones está en el tronco, es decir, el pecho, el abdomen y la espalda, y en la cabeza. Las heridas del tronco las oculta la ropa y las de la cabeza, el pelo. Una de las razones para ello es la que nos cuentan las víctimas: ‘Mi marido ha aprendido a pegarme’».

Y, hayan aprendido o no, los resultados de las agresiones físicas, psíquicas y sexuales de los maltratadores dejan en los cuerpos y las mentes de sus víctimas un corolario de alteraciones crónicas que distintos informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por ejemplo, el Informe Mundial Violencia y Salud, mantienen año tras año: «Daño abdominal y torácico, discapacidad, fibromialgia, fracturas, trastornos gastrointestinales, colon irritable, laceraciones y abrasiones, daño ocular, trastornos ginecológicos, infertilidad, inflamación de la pelvis, embarazo no deseado, tristeza, ansiedad, depresión, indefensión, pérdida de autoestima, vergüenza y miedo».

Uso de cookies

Para poder ofrecer los servicios de la web: www.separadasydivorciadas.org y poder administrar la página, FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE MUJERES SEPARADAS Y DIVORCIADAS (FAMSD) y, en su caso, otras empresas relacionadas con la prestación de los servicios contenidos en dicha web, guardaremos cierta información en su ordenador mediante el uso de las cookies. Solo si nos autoriza a guardar las cookies en su ordenador, le será permitido navegar por la página web de FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES DE MUJERES SEPARADAS Y DIVORCIADAS (FAMSD) y ver toda la información y servicios. Consulte la política de cookies pinchando en el el enlace. política de cookies, pinche el enlace para mayor información.http://www.separadasydivorciadas.org/wordpress/?page_id=173 ACEPTAR

Aviso de cookies